miércoles, 18 de febrero de 2015

MicroRelato 3: ... en el corazón de cada ebrio

Luis quedó huérfano de padre a los 12 años y tuvo que trabajar en el campo desde esa temprana edad para apoyar a su madre, su vida fue muy difícil, aunque nunca se "quebró", ni aun cuando una rama espinosa le quitó la visión de uno de sus ojos.

Cuentan que en su pueblo no había más distracción que consumir aquel jugo destilado propio del estado ... el mezcal, lo que lo distrajo tal vez de sus dolores y desdichas.

Su agudeza mental es aun admirada por los que tuvieron la dicha de conocerlo y si alguno lee esto sabrá que un pensamiento que lo distingue es y será:

"Nadie sabe lo que palpita ...
...en el corazón de cada ebrio !!"

Sin duda un luchador...

2 comentarios:

  1. Es muy cierto, son muy pocos los que conocen los misterios que encierras las copas vacias. Un saludo! :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son palabras que parecen broma ... pero encierran algo más profundo.

      Un abrazo

      Eliminar